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SILLA ERGONOMICA
PARA PROTEGER LA COLUMNA
La verticalidad de la columna vertebral nos diferencia de los animales, pero la mala postura en el asiento provoca daños en esa incomparable obra de ingeniería natural. Existe una variante de silla que puede imponerse en el futuro: asiento inclinado con reclinatorio, casi una mezcla de oriente y occidente.
La columna vertebral es como el mástil de una embarcación cuyo casco son los huesos de la pelvis. Es como un rascacielos de 33 pisos (las vértebras) que protege la médula y distribuye en cada piso, mediante conductos laterales, el impulso eléctrico necesario para el funcionamiento de cada órgano y músculo. El menor aplastamiento de estas salidas de nervios altera el delicado equilibrio orgánico, produciendo dolores y disfunciones.
Gracias a las tres curvaturas de la columna: cervical, dorsal y lumbar, junto con las modificaciones de la articulación de la cadera y musculatura glútea, mantenemos la verticalidad antigravitatoria.
La solidez de la columna se debe a su arquitectura sinuosa ( en forma de S), que le permite recibir una fuerza de compresión diez veces mayor que si fuese rectilínea.
La forma correcta de la columna debe mantenerse durante la vida diaria a cualquier precio. Las posturas mas frecuentes del ser humano de erguido, sentado y acostado, tal como se practican habitualmente en occidente, producen una verdadera catástrofe corporal.
Aunque las vértebras pueden soportar hasta 800 Kg y los músculos lumbares absorben el arrastre de cargas de casi 700 Kg, la postura de sentarse mas generalizada es capaz de destruir en poco tiempo las mejores columnas vertebrales. En una silla ordinaria, la posición incorrecta tiende a aumentar la curvatura dorsal, lo que produce una reducción de la curvatura lumbar. Esto tiene consecuencias que se agravan y encadenan mutuamente:
Distensión del sistema muscular y de ligamentos con pérdida del equilibrio en las zonas vertebrales. Hernia discal. Acumulación de tensión.
Pérdida de tonicidad de los músculos abdominales, acrecentándose las alteraciones digestivas (dispepsias, gastritis, aerofagia, estreñimiento, etc.)
Reducción de la capacidad respiratoria, torácica, y abdominal, y por tanto de la energía que nos permite mantenernos atentos y despejados ante la labor que estamos realizando.
Alteraciones circulatorias y de presión cervical con sus acompañantes: neuralgias, dolores de cabeza, etc.
El asiento tendría que ayudar a mantener las tres curvaturas de la columna y esto se logra permitiendo el apoyo de los glúteos y la pelvis en un plano inclinado. De esta forma se respeta la curvatura lumbar, que es la que soporta mayor peso y se permite que las otras dos curvaturas mantengan su posición idónea. La ley de compensación hace que todo desequilibrio sea corregido por una curvatura opuesta; por ejemplo una escoliosis lumbar izquierda se compensa con una escoliosis dorsal derecha.
Resultará muy beneficioso sentarse cada vez mas a menudo en el tipo de silla que presentamos, para que la columna vaya recuperando su tono muscular favoreciendo desde la digestión hasta la respiración, logrando una mayor sensación de armonía y bienestar en nuestro cuerpo y estado de ánimo.
Si desea información adicional o adquirir una de estas sillas, comuníquese con nosotros en horas de oficina al teléfono 2224-5691 o escríbanos a casaosiris@gmail.com |
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